Introducción

Realizar un proyecto 3D, implica generar una gran cantidad de archivos, sobre todo en los procesos de modelado, animación y render. Todos estos archivos necesitan ser manejados con una cierta clase de nombres, o estructuras de nombres, para poder tener un manejo y control de versiones eficiente.
El tipo de estructura utilizado, variará para cada tarea y proyecto. Muchas productoras imponen sus propios esquemas u orden de trabajo para nombrar sus archivos generados, los cuales deben ser manejados y respetados por todo el personal.

Usos y funcionalidad

Este método permite crear un sistema propio, que permitirá llevar un control y hará más eficiente el trabajo en cualquier tipo de proyecto, y en cada etapa o proceso del mismo.
Un “sistema propio”, se refiere a un método de clasificación y almacenaje de archivos propuesto por el mismo equipo de producción como convención, el cual debe ser respetado para que el sistema funcione correctamente.

Proceso de implementación

Nombres de archivos

En la mayoría de las tareas, es recomendable que los archivos generados estén compuestos por un nombre y números secuenciales, los que representarán información como la versión del archivo, el número de la escena o el número del fotograma correspondiente. Además, es preferible seguir un orden lógico para cada uno, como por ejemplo:
personaje1_modelo_016
En muchos casos, es común que estas estructuras no se respeten, agregando textos adicionales como “corregido”, “prueba”, “versiónFinal”, etc., lo que se presta para futuras confusiones, al momento de entregarlos para las siguientes tareas, pues se pierde el orden de versiones de los archivos. De esta manera, se entiende que el número más alto en el nombre del archivo es la versión mas actualizada “01”, “02”, etc.
Para hacer aún más claro y organizado el nombramiento de archivos, es necesario agregar anotaciones descriptivas en cada proceso, resumiendo muchas veces los nombres en códigos, donde cada parte representa algún dato específico:
p1_rig_03_05
“p1” corresponde al código del personaje, “rig” al proceso en el que se encuentra, “03” a la revisión (donde los encargados aprueban o rechazan el personaje), y “05”, a la versión almacenada.
Cuando esté terminado y revisado algún proceso, el archivo debe pasar al proceso siguiente, cambiando los nombres y códigos que correspondan. Incluso, es posible agregar un valor adicional, con el número de la versión del paso anterior que se utilice. Esto, porque muchas veces es necesario corregir archivos de la versión anterior y deben ser reenviados al proceso siguiente, con lo que se asegura llevar un control de la versión de la cual fue tomado.
Sin embargo, aunque se añada información adicional al nombre del archivo, siempre se debe respetar el último valor como número de la versión actual, pues esto permitirá que el software realice el proceso de almacenado automático sin problemas.
Cuando el archivo es rendereado y exportado, el esquema de trabajo no debería cambiar, solo debería cambiar el código de la tarea, aunque en este caso, el número de versión debería ser reemplazado por el número del fotograma al que corresponde la imagen.
p1_ren_02_05-0001.png

Información adicional

Es ideal que el control de versión de los archivos sea complementado con bibliotecas de archivos, donde se almacenen las distintas versiones de cada uno de los procesos en diferentes carpetas.
También existen herramientas exclusivas de control de versiones para realizar trabajos en equipo, como los software CVS®, Subversión®, SourceSafe®, etc., que permiten llevar un control detallado y evitar la sobreescritura accidental de archivos.
Más información en:

http://es.wikipedia.org/wiki/Sistema_de_control_de_versi%C3%B3n

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